martes, 20 de mayo de 2014

·        A veces, las personas desaparecen delante de nuestros propios ojos. A veces, las personas te descubren de repente, aunque te hayan estado mirando todo el tiempo. A veces, nos perdemos de vista a nosotros mismos cuando no prestamos suficiente atención. Todos nos perdemos en alguna ocasión, sea por decisión propia o debido a fuerzas que escapan a nuestro control. Cuando descubrimos lo que nuestra alma necesita aprender, el camino de vuelta se presenta por sí mismo. A veces vemos la salida, pero seguimos avanzando y ahondando a pesar de nosotros mismos: el miedo, la rabia y la tristeza nos impiden regresar. A veces preferimos permanecer perdidos y errantes, ya que suele resultar más fácil. Otras veces hallamos la salida. pero, pase lo que pase, siempre nos acaban encontrando.

martes, 6 de mayo de 2014

SILENCIO


EL HUBIERA NO EXISTE



    Hubiera preferido perder en batalla, 
a mi alma, 
que perderte a ti. 

Te hubiera regalado mi ración de aire 
y aunque es tarde... respirar por ti. 

Si hubiera dicho todo y sin guardarme nada, 
me asustaba no decirlo bien. 
Si hubiera la manera de cambiarlo todo, 
o algún modo de volar al ayer... 

Pero no, no existe. El hubiera no existe, 
sólo queda la continuación. 
Y aunque me arrepienta, no hay boleto de vuelta 
para ir a pedirte perdón. 
No, no. 

Te hubiera dado abrazos mucho más eternos. 
Sin movernos... sólo imaginar 

Si no hubiera olvidado cuánto es que te amaba. 
No pensaba ya no verte más. 

Pero no todo existe... el hubiera no existe. 
Sólo queda la continuación. 
Y aunque me arrepienta, 
no hay boleto de vuelta, 
para ir a pedirte perdón 

No... no... no... no... 

No. No existe. El hubiera no existe. 
Sólo queda la continuación.

APRENDER A LEVANTARSE DESPUÉS DE UNA ETERNA CAÍDA